El instante decisivo


Henri Cartier-Bresson fue un célebre fotógrafo francés considerado por muchos el padre del fotorreportaje. Predicó siempre con la idea de atrapar el instante decisivo, versión traducida de sus "images a la sauvette", que vienen a significar con más precisión "imágenes a hurtadillas". Se trataba, pues, de poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo momento en el que se desarrolla el clímax de una acción.

En la frase "instante decisivo", se podría resumir toda la teoría y la vida profesional de Henri Cartier-Bresson. Para este gran fotógrafo, la vida era una sucesión de instantes, algunos de los cuales eran dignos de ser plasmados en una fotografía. El fotógrafo debe tener la suerte, la paciencia y el sentido profesional adecuado para saber estar en el sitio y momento justos para captarlo.
Para Cartier-Bresson, fotografiar era como contener el aliento, mientras se unían el ojo, la mente y el corazón para hacer un disparo y captar ese instante decisivo y fugaz. Nunca usó flash, ni filtros, ni trucajes de laboratorio o de retoque ulterior en sus negativos. Su vieja cámara Leyca y su mirada sobre la realidad eran herramientas suficientes.

Para este fotógrafo "la composición debe ser una de nuestras preocupaciones constantes, pero en el momento de fotografiar no puede ser sino intuitiva, porque ahí estamos frente a instantes fugitivos, y las relaciones cambian constantemente".

Y así lo demuestran las propias imágenes testimonian a favor de la espontaneidad del instante fotografiado y la imposibilidad de resolver la composición como si se tratara de un teorema.